El lifting o estiramiento facial es la intervención quirúrgica que consiste en tensar la piel, tejido subcutáneo y músculos faciales, dependiendo de las arrugas y flacidez existente. Cada cara necesitará un diferente estiramiento. El cirujano plástico deberá observar los signos de envejecimiento existentes en la paciente(arrugas frontales, caída de las cejas, arrugas perioculares, bolsas, laxitud de las mejillas, pérdida de volumen en pómulos, arrugas peribucales, pérdida de definición mandibular, flacidez en cuello, papada, arrugas y pliegues de expresión, tipo de piel, manchas y brillantez de la piel,etc.) ,escuchar con atención los deseos de la paciente con respecto a los defectos que se ve y que mejoría desearía conseguir, y aconsejar a la paciente lo mejor en su caso y qué es lo que en realidad puede esperar.
¿Cómo se realiza un lifting?
Dependiendo del tipo de lifting la intervención se realizará bajo anestesia local, anestesia local y sedación, o anestesia general. El ingreso en clínica será de un día como máximo. La paciente podrá reincorporarse a su trabajo en dos semanas. Existirá todavía una inflamación, apenas visible, que irá desapareciendo en unas semanas.
¿Qué resultados hay?
Los resultados pueden ser muy buenos o buenos, dependiendo del tipo de piel de la paciente, de su inflamación y de su cicatrización personal. El resultado ideal además del rejuvenecimiento es la naturalidad.
¿Qué riesgos hay?
Los riesgos son los habituales de cualquier intervención quirúrgica: hematomas, infecciones, mala cicatrización, aunque todos ellos son poco frecuentes y con apenas secuelas si están en manos de un especialista. Como riesgo más frecuente está el no haber logrado las expectativas esperadas, por mala información del profesional o expectativas poco realistas del paciente.
