¿Me gustará mi nariz?. ¿Me adaptaré a ella?. Estas son las preguntas que todo paciente se hace cuando va a ser intervenido. En nuestra experiencia son muy raros los casos en que el paciente no se adapta a su nueva nariz. El objetivo del cirujano es conseguir, no sólo una nariz bonita y natural, sino que armonice con el resto de la cara. En estos casos los familiares y amigos notarán solamente que el paciente tiene mejor cara o que el nuevo peinado le favorece.
La rinoplastia tiene por objeto cambiar la forma de la nariz, dependiendo de los deseos del paciente, el dorso, la punta, los agujeros nasales, aumentar o disminuir la nariz. Es un procedimiento personalizado cuyo resultado dependerá de su tipo de piel, cicatriz, y proceso inflamatorio.
¿Cómo se hace?
Normalmente bajo anestesia general, aunque en ocasiones se realiza bajo anestesia local y sedación, dándose de alta el mismo día o al día siguiente. Se coloca un molde nasal durante una semana, y unos tapones nasales durante dos dìas. Normalmente no hay dolor, pero sí congestión nasal e incomodidad.
¿Los resultados son siempre buenos?
En manos de un buen especialista los resultados son casi siempre satisfactorios, aunque nunca hay una total garantía de que ello ocurrirá. Existe un 10% de los casos en que un pequeño retoque es necesario, intervención que normalmente se realizará bajo anestesia local.
¿Afectará a la respiración?
Si es necesario se puede intervenir el tabique, o septoplastia, en la misma intervención. Aunque son intervenciones diferentes, son complementarias. El taponamiento será más grande y se mantendrá 4 ó 5 días.
Dr.Sebastián Mir-Mir
ccmir-mir.com
